Las experiencias de crecimiento descritas, me han estructurado como investigador, profesional, estudioso, pero sobretodo como individuo y persona, y me han permitido elaborar un sentido crítico, humilde, abierto y curioso hacia la profesión de la psiquiatría. Consciente de los límites del modelo neuroreduccionista y biologicista en el tratamiento del sufrimiento mental (subjetivo por su naturaleza y esencia), me he ido dedicando a la exploración de nuevos paradigmas y lenguajes, interesándome en la filosofía de la salud mental y en las psicoterapias, con el objetivo de ofrecer la mejor respuesta al sufrimiento mental, en todas sus formas y manifestaciones.